Como resultado de re-significar la relación entre la agencia y la marca; American Express y Ogilvy consolidan una estrategia de marketing de creación de experiencias únicas, exclusivas e irrepetibles, que le ha traído muy buenos resultados.
Para explotar la creatividad hace falta tomar riesgos. American Express y Ogilvy arriesgaron, logrando la consolidación de un modelo que apunta a estrechar las relaciones entre la agencia y el cliente. Ahora la marca y la agencia se refieren a un “partnership”, un anglicismo que implica asociación. Para Evelyn Thesing, Gerente de Publicidad de Marca, Comunicaciones e Interactivo de American Express (AMEX) Argentina, se trata de “trabajar en conjunto”.
“Ahora hablamos de partnership” expresa Thesing. “Con Ogilvy ideamos soluciones de negocio. Esto quiere decir que está variando el esquema de trabajo: se le dedica mucho más tiempo a pensar los problemas y las posibles resoluciones, lo cual alimenta la confianza entre las partes”. “Yo diría que es pensar en el negocio más profundamente y de el negocio saber cuáles son los vehículos de comunicación o de estrategia más eficaces para lo que se quiere lograr”, puntualiza Thesing.
Para que esto suceda, ambos lados tienen que estar dispuestos a arriesgar y en esos riesgos saber cuales son los límites, conversarlos, saber qué es lo que está buscando cada quién e ir probando”, añade.
El resultado de este trabajo consultivo de Ogilvy puede verse en las experiencias únicas que vienen realizando con la marca. Su comunicación no es masiva ya que el concepto surge de experiencias únicas e irrepetibles para los usuarios VIP de la tarjeta. Son actividades que trascienden a lo que conocemos como eventos de fidelización. “Estamos en la búsqueda de hacer algo distinto y espectacular, que no necesariamente tiene que ser considerado por su tamaño, por la cantidad de asistentes, sino por el contenido diferencial”, refiere.
Enmarcados en esta idea, el año pasado se generaron tres eventos super exclusivos: el estreno de un cortometraje dirigido por el cineasta español Álex de la Iglesia, una pieza audiovisual tan única quien al terminar la proyección la destruyó para que nadie más pueda apreciarla; el lanzamiento de la tarjeta corporativa platinum con una propuesta acrobática de primer nivel sobre la temática de los desafíos del empresariado y del emprendendor, que solo pudo ser apreciado por la audiencia VIP; y el show exclusivo del
famoso DJ estadounidense James Murphy, exclusivo para los clientes de la tarjeta.
Las experiencias únicas de AMEX son un eslabón más de toda una gran estrategia de comunicación. Además, mantienen con esmero los canales de comunicación directos con sus clientes, cosa que les ha traído como resultado muy buen engament. “Allí tenemos un vehículo propio muy sano. Después nos toca construir con el resto de los medios masivos algo que trascienda y nos permita capturar a aquellos que están evaluando otras marcas y propuestas”, explica Evelyn Thesing.
