Conversamos con el fundador del estudio de animación y efectos visuales y repasamos su destacada trayectoria.
Pablo Izaguirre tiene más de 20 años de experiencia en producción, postproducción, edición y animación en comerciales, un tiempo en el que además ha creado varias casas productoras, incluyendo a Lemondrop, el estudio que creó en el año 2011.
Al comparar cómo ha cambiado su oficio a lo largo de su carrera, Pablo reflexiona, “Cuando arranqué había muy pocas empresas que podían hacer post producción ya que se usaban equipamientos muy caros y no habían escuelas para aprender. Era un oficio muy exclusivo al que solo podían acceder estudios de mucho presupuesto. Hoy en día cualquiera puede hacer post producción gracias a la difusión de las nuevas tecnologías que han democratizado esas herramientas, , algo que también pasa con la fotografía y el video, y eso permite que muchos artistas que antes no tenían acceso a la tecnología ahora la tengan y puedan expresarse y hacer cosas que estaban limitadas solo a algunos pocos”.
Tambo Post y Mu Cine
Izaguirre comenzó su carrera en 1996 cuando ingresó a trabajar en Carlos Sorín Cine como animador 3D junior y luego, con el tiempo, quedó como líder de 3D, una experiencia que fue determinante para que Pablo fundara su primera compañía en el año 2002. “Cuando Carlos decidió dejar de hacer publicidad y volver a hacer largometrajes se alejó un poco del mundo publicitario. Nosotros vivíamos básicamente de la publicidad con lo que decidimos abrir nuestra propia casa de postproducción junto a mis colegas con los que trabajaba en Sorín Cine y entonces creamos Tambo Post”.
Sobre esta etapa Izaguirre recuerda, “Trabajábamos para las productoras y para agencias que nos fueron pidiendo de a poquito que empecemos a producir lo que devino naturalmente en la necesidad de formar una productora, y con mis socios armamos Mu Cine en el año 2005. Tambo Post seguía existiendo como casa de post producción pero con el tiempo se convirtió en la post productora de Mu Cine que creció un montón”.
El proyecto que cambió todo
Al consultarle sobre cuál fue el proyecto que impulsó definitivamente a Mu Cine, Pablo no duda en citar el exitoso caso de Mr. Músculo. “Hicimos un comercial que fue jugada intuitiva fuerte de la agencia y el cliente para cambiar la marca y presentar a un personaje humano como representante de Mr. Músculo. Ellos armaron un personaje musculoso y seductor que ayudaba en las tareas cotidianas de la casa. Esta campaña funcionó muy bien y posicionó a la marca como primera en su categoría. Fue un éxito de marketing importante y eso hizo que nos contactaran de FCB Chicago para que hiciéramos el mismo personaje pero internacionalizado”.
Sobre el proceso de creación del exitoso personaje, Pablo contó, “Nos mandaron una propuesta de diseño, que era un personaje más tipo superhéroe que siempre quiere la pulcritud y el orden. Nos mandaron una guía de ideas que ellos tenían sobre gadgets y elementos que usaría y nos encargaron que hiciéramos el prototipo de este personaje y nos prometieron que si funcionaba íbamos a hacer los comerciales. Estuvimos más de dos meses trabajando en hacer la devolución, empezamos toda una investigación que pasó desde ver telas en sastrerías para ver cómo se simulaba tela en 3D, pasando por cómo peinarlo, cómo hacer la piel y hasta hablamos con un dentista para entender cómo están estructurados los dientes en la calavera humana para poder hacer una sonrisa natural. Nos fue muy bien y filmamos los dos primeros comerciales que fueron para Argentina, México y un montón de países de la región. Después de eso nos llaman de FCB Shanghai para que supervisemos los primeros comerciales de Mr Músculo para China. El personaje se terminó globalizando y se usó prácticamente en todo el mundo”, recuerda.
Flamboyant Paradise y Lemondrop
El éxito de la campaña de Mr. Músculo hizo que Mu Films siguiera creciendo, pero a Pablo se le había despertado la inquietud de emprender proyectos más creativos. “Estábamos tomando mucho trabajo para mantener una estructura grande y yo quería hacer algo más creativo, entonces me junté con mi amigo Javier Lourenço, que es un gran talento, y le propuse que armáramos un nuevo proyecto con la estructura de la productora para realizar piezas audiovisuales dirigidas por él. A mis socios les encantó la idea y fue cuando surgió Flamboyant Paradise”.
Finalmente, en el año 2011, Pablo Izaguirre se decidió a crear su propia casa de post producción y creo Lemondrop. “Yo quería hacer lo que más me gusta y creé Lemondrop, un estudio que amo porque es todo mío. Es como un bebé. Cuando arrancó, yo estaba un poco cansado de una estructura tan grande y quería hacer algo más chiquito, los primeros años no me fue muy bien, hice una gran inversión para armar la oficina y me costó conseguir clientes pero después de ahí pude crecer y sobrevivir durante 8 años. Hice la post producción de varios largometrajes, trabajamos para BBVA, Coca-Cola y proyectos para Nestlé, y Stella Artois”.
“En cada proyecto que hago me involucro mucho, para mí es una responsabilidad personal porque es mi cara la que está en juego por lo que pongo toda mi energía en ello”, indicó.
Para finalizar, Pablo Izaguirre reflexionó sobre el nivel de la postproducción y la animación en Argentina, “Acá estamos a un nivel internacional. A nivel de la publicidad siempre ha habido mucha gente con gran capacidad en Argentina, acá tenemos mucha mucha creatividad y capacidad de resolución, no importan los problemas siempre los podemos resolver”.
