Ignacio Liaudat, CEO de Circus México, cuenta cómo la filosofía de la empresa cambió después de trabajar con las marcas más importantes de la nueva economía digital y cómo esas relaciones contribuyeron a la expansión de la agencia.
Ya desde hace un tiempo Circus se ha consolidado en la región como la agencia de soluciones digitales elegida por las empresas más representativas de la nueva economía digital. Su cartera de clientes está plagada de compañías que despertarían la envidia de cualquiera: Netflix, Spotify, We Work, Uber, Google, Youtube, Facebook, Instagram y Kayak son solo algunos de los gigantes que confían en Circus.
Circus comenzó en México en 2005 y desde entonces se fue expandiendo hasta contar hoy con oficinas también en Argentina, Estados Unidos, Chile, España, Colombia y Costa Rica, que trabajan con la metodología de “One Single Office” en la que existe un liderazgo centralizado que colabora con las demás oficinas.
Liaudat afirma que un aspecto clave en este proceso de transformación de Circus fue la llegada de Netflix como cliente de la agencia. “Nuestro recorrido con lo que llamamos New Economy Partners comenzó desde hace unos siete años cuando tuvimos nuestra primera oportunidad con Netflix. Con este cliente descubrimos que – con hubs en diferentes países – no importa donde este el equipo sino realmente hacer un network en el que podamos atender necesidades puntuales, rodeando ese proyecto con diferentes equipos, esto nos permite localizar recursos y ser mucho más eficientes para llegar a este concepto de One Single Office”
Para el CEO de Circus México, estos nuevos actores han sido claves para transformar el mindset y adaptarse a la nueva era de la industria. “El One Single Office empezó a surgir cuando empezamos a trabajar con estos monstruos pues nos dimos cuenta que teníamos mucho más sinergia con ellos en los procesos de trabajo y en cómo desafían las alternativas. Esto ha contribuido a expandir nuestro alcance y abrir oficinas en nuevos mercados por demanda de nuestros clientes ya que conocemos las marcas, los stake holders, cómo son los procesos y eficientizamos un montón de aspectos”.
Sobre las ventajas de esta metodología de trabajo, Liaudat consideró, “Nuestras oficinas, en lugar de ser silos como las agencias más tradicionales, forman parte de un gran equipo que se va acomodando de acuerdo a las necesidades de ciertas marcas independientemente de la localización geográfica. De esta forma maximizamos los recursos sin necesidad de ir multiplicando estructuras lo que nos permite ser muy eficientes y tener un delivery muy parejo en la región, lo que complementamos con un tema de relevancia cultural local”.
Ignacio considera que la preferencia de estos New Economy Clients hacia Circus se debe a que “muchas de estas compañías nos han visto como un partner que se puede adecuar y que entiende su forma de trabajo. Lo que ha sucedido ahora es que hemos visto compañías más tradicionales que están empezando a entender los beneficios de este tipo de relaciones”.
